Por: Sergio Cots
La flexografía tiene muchas variables.

Pero hay algunas que no salen en el manual.
No aparecen en las fichas técnicas.
No se miden en micras.
No se calibran con herramientas.
Y, sin embargo, marcan la diferencia.
La actitud ante un problema.
La anticipación antes de que el registro se desplace.
La observación cuando la tinta empieza a comportarse distinto.
La paciencia para no tocar antes de tiempo.
La humildad para aceptar que siempre se puede aprender algo más.
En máquina no todo es ajuste mecánico.
Hay una parte silenciosa del proceso que depende de la persona.
Porque la experiencia no es solo años.
Es criterio.
La máquina se ajusta con herramientas.
El resultado se ajusta con mentalidad.